El sistema de control climático de Kerres está diseñado para gestionar de forma precisa las condiciones ambientales durante procesos de maduración, secado, fermentación y almacenamiento, garantizando una calidad consistente en productos sensibles.
La solución industrial automatizada crea un microclima controlado y estable, optimizando procesos como la maduración de embutidos, quesos o productos curados. Gracias a su tecnología avanzada, asegura una evolución homogénea del producto, preservando sabor, textura, color y tendimiento en cada lote.
Principales ventajas:
Aplicaciones: salami, jamón, tocino, pescado, quesos, productos curados.