Los sistemas de inspección por rayos X permiten detectar contaminantes físicos (metal, vidrio, hueso, plástico de alta densidad) dentro del producto o empaque, garantizando la seguridad alimentaria y la calidad final.
Ventaja:
Alta precisión en detección incluso en productos complejos
Inspección sin contacto ni daño al producto
Cumplimiento con normativas internacionales de inocuidad